escuchame...

Tengo siete millones novecientos treinta y tres mil doscientos veintidós defectos, ocho caras diferentes, mil cambios de humor diarios, ciento sesenta centímetros de altura, un millón de cicatrices, una mala ostia que lo flipas, algunos amigos de verdad y una sonrisa de oreja a oreja,provocada por ti. Tengo historias para aburrir, miles de noches para malgastar, ganas de soñar, tiempo que regalar e infinitos amaneceres a tu lado.
-Ahora no me sueltes la típica frase " sois todos iguales", porque eso está más que visto y una cosa así no me la espero de ti.
-Pues mira, te diré otra: vosotros, los hombres, siempre sois víctimas del amor de las mujeres, pero eso os conviene. ¿y sabes porque? para poder justificaros por el daño que le haréis a la siguiente.