Dame el tiempo que no te haga falta...

Esta mañana se ha colado un rayito de sol por tu ventana, que es la ventana de mi habitación. Se ha    asomado y me ha pillado metiéndote mano. Esta mañana... sí que hacía calor. Me dejé la vergüenza     olvidada en el fondo del vaso en el último bar. La mirada perdida, la voz oxidada, despierto en tu cama me da por cantar... Dame el tiempo que no te haga falta y prometo invertirlo en caricias en tu espalda.  Esta mañana recuerdo que estaba mejor. Como almohada tu pecho desnudo en la cara. Te has marchado y me has dejado bastante tirado. Esta mañana... el calor me mataba.
Tú te vuelves loca, cuando tu me tocas, ese instinto animal tuyo, 
ami me provoca.Cuando yo te miro, yo te quiero aquí y poder 
sentir tu piel.
Oye, puede que no seas algo perfecto, ni
alguien perfecto, puede que ni siquiera  te acerques a la perfección. Realmente, ¿qué coño es eso? Y… ¿quién coño  quiere algo perfecto? Si ya sé que se te olvidará casi siempre darme los buenos días por las mañanas.Sé que nunca vas a decirme exactamente lo que quiero   oír.Seguramente tendré que repetirte las
cosas cien veces y aún así no las recordarás. Me vas a hacer ponerme nerviosa y gritar. Jamás se te va a ocurrir aparecer en la puerta de mi casa. Y por supuesto que no tienes ni idea de provocar un amanecer. Y qué importa si no entiendo ni la mitad de lo que dices, si cruzarme contigo no es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero se acerca".
.
-Ahora no me sueltes la típica frase " sois todos iguales", porque eso está más que visto y una cosa así no me la espero de ti.
-Pues mira, te diré otra: vosotros, los hombres, siempre sois víctimas del amor de las mujeres, pero eso os conviene. ¿y sabes porque? para poder justificaros por el daño que le haréis a la siguiente.